viernes, 7 de mayo de 2010

1945. La bomba atómica de Hiroshima.



El día 6 de agosto del 2005 se cumplen 60 años desde que Estados Unidos lanzó la primera bomba nuclear sobre la ciudad japonesa de Hiroshima.

En 1945, con una prueba nuclear en Nuevo México, finalizó el desarrollo del que sería desde entonces el arma más destructiva jamás conocida por la humanidad: la bomba atómica. Este arma, que funciona aprovechando la energía que se genera en la fisión del átomo, fue utilizada por los EEUU con el objetivo de que Japón se rindiera y poder evitar así una invasión terrestre, con el consiguiente ahorro de medios, tiempo y personas.

El 6 de agosto de 1945 tres aviones estadounidenses surcaron los cielos de Hiroshima. No levantaron ningún temor al tratarse de tan solo tres aviones. Pero uno de ellos, el Enola Gay, iba cargado con la primera bomba atómica utilizada en la historia, que arrasaría completamente la ciudad de Hiroshima causando decenas de miles de muertos.

Hongo atómico en NagasakiLa ciudad quedó completamente destruida. Miles de personas fueron calcinadas instantáneamente por las altas temperaturas que alcanzaron los 4000 grados centígrados. La onda expansiva afectó un radio de varios kilómetros. Los efectos de la radiación aumentaron la cifra de muertos en los días posteriores, superando los 120.000, y todavía hoy se observan estos efectos.

Tres días después la escena se repitió en la ciudad de Nagasaki. Se trataba de una bomba de plutonio que causó 150.000 muertos. Los efectos en esta ciudad fueron menores al encontrarse rodeada de montañas que contuvieron la explosión. Esta segunda bomba significó la rendición de Japón ante EEUU y el fin de la II Guerra Mundial.

Conmemoración:
Como cada 6 de agosto, en Hiroshima se realizan diversos actos de conmemoración por los muertos de estas bombas. En esta ocasión, y con motivo del 60mo. aniversario, las autoridades japonesas han pedido a la ONU que promueva el desarme nuclear mundial para el 2020. En la actualidad existen en el mundo armas nucleares suficientes como para extinguir toda forma de vida en el planeta.

1451 Isabel I la católica.



Tres años son una eternidad para cualquiera, pero para dos adolescentes amenazados por las envidias de su hermanastro y su mujer, Juana de Portugal, la angustia debió ser insoportable. Hoy se sabe que el trato de los infantes fue adecuado, pero la sombra de un posible envenenamiento, tan común en la época, acechaba sobre la futura reina de Castilla y su hermano Alfonso.
El nacimiento de Juana, hija de Enrique IV, produjo una verdadera conmoción en la corte. Muchos veían en la futura heredera de Castilla el producto de los amores de la reina y el valido del rey, Beltrán de la Cueva. Los nobles, acostumbrados a interferir en los asuntos palaciegos rechazaron a la heredera y destronaron simbólicamente al rey en la “farsa de Ávila”. Isabel, aprovechando la confusión, logra escapar de la Corte y refugiarse en Arévalo.
Los nobles rebeldes fueron derrotados por Enrique IV en la batalla de Olmedo (1467) y el reciénte proclamado sucesor, Alfonso el hermano de Isabel, se encontró en una situación verdaderamente peligrosa, pero tan sólo unos meses después el infante murío repentinamente. Isabel, destrozada, se acercaba de esta forma un poco más al trono de Castilla.
Enrique IV, después de pacificar su reino, decidió buscar un marido que alejara definitivamente a Isabel del trono. La princesa que no quería renunciar a sus derechos, entablo negociaciones con su hermanastro. En el tratado de “los toros de Guisando” Enrique reconocía como heredera a su hermanastra Isabel. De esta forma el rey confesaba de forma indirecta la ilegitimidad de su propia hija, y no es de extrañar, ya que su mujer estaba en esos momentos desaparecida con un noble llamado Pedro de Castilla.
Casar a la infanta fue tarea fácil, Isabel rechazó a todos sus pretendientes, ella ya había elegido al hombre que marcaría su vida, Fernando de Aragón.
Fernando tenía fama de valeroso guerrero y en Isabel encontraba colmados todos sus anhelos de caballero andante: una dama en apuros, un hermanastro malévolo, un reino por salvar. Pero había varias dificultades para que el matrimonio se consumase. En primer lugar los novios eran primos segundos, por lo que debían pedir una dispensa papal. Este escollo era insalvable, ya que Enrique IV presionaba al Papa para que no concediese la dispensa. Los novios solucionaron el problema falsificando un documento por consejo del arzobispo Carrillo. Esta falsificación nunca afectó a la conciencia de la reina, ya que ella misma nos dice para defenderse de las acusaciones de su hermanastro que ...pues su señoría non es juez deste caso y yo tengo bien saneada mi conciencia... Por tanto, los futuros Reyes Católicos estaban casados ilegalmente y, con tal de conseguir su propósito, no habían dudado en mentir, falsificar un documento eclesiástico y en cierta forma, vivir fuera del vínculo matrimonial. En segundo lugar, Isabel incumplía el tratado de “los toros de Guisando”, al no obedecer al rey y aceptando al candidato que este impusiera.
Isabel y Fernando aplicaban de esta forma una máxima que se haría común a lo largo de su reinado. La defensa de su estado, de su estirpe y su trono estaban por delante de cualquier miramiento moral, ético o religioso. No en vano, años más tarde, Maquiavelo se inspiraría en Fernando para escribir su famoso libro “El Príncipe”.

segunda gerra mundial

Batalla de la Termópilas.



La Batalla de las Termópilas fue una batalla de la Segunda Guerra Médica en la que se enfrentaron una alianza de poleis griegas lideradas por Esparta y el Imperio persa de Jerjes.

Se desarrolló durante tres días en el paso de las Termópilas (cuyo nombre se traduce por Puertas Calientes - de θερμός,-ή,-όν caliente y Πύλη,ης puerta; derivaba de los manantiales cálidos que existían allí), en agosto o septiembre de 480 a. C. (en las mismas fechas en que tenía lugar la batalla de Artemisio).

El rey Leonidas y más soldados espartanos se entrenaron duramente:

Los ancianos inspeccionaban al niño en busca de defectos,si tenía alguno. se tiraba al precipicio.

Cuando eran niños, con apenas 7 años habandonaban sus casas para ir al entrenamiento.


-Latigazos:los niños tenían que soportar latigazos.Si uno caía antes del tienpo aceptado recibia un buen castigo.

-Tenían que pelearse con el entrenador (no tenía piedad).

-Se peleaban con otro niño, casi a muerte.(Para esa fase del entrenamiento tenían 8-9años).

-Se avandonaban en el invierno y tenían que regresar a Esparta sin ayuda ni pistas,
estaban solos(para hacer esta fase deberian tener 15-16 años).

Los espartanos armaban pesadas y defensivas armaduras y armas:

-Pecho:pesava 40Kg era una mesturación a partir de bronce,acero e hierro.algunos llevaban metal.




-La lanza pesava entre 15Kg o 10Kg. Era el arma principal y oficial.



-La espada pesava 5Kg.Era el arma secundaria,si perdian o se rompia la lanza utilizaban la espada.




-El escudo pesava 30Kg.Los espartanos pintaban dibujos en ellos para asustar al enemigo.(Una vez un soldado pinto una mosca,un hombre le preguntó porque había hecho una mosca en vez de otro animal.Y le dijo: Es que cuándo la veo al enemigo,lo veo muy pequeño,pero,cuándo se acerca lo veo como un león rabioso).



-El casco pesava 5Kg.


Los hombres espartanos tenían que fortalecer su cuerpo diáriamente para cargar con todo el peso.

jueves, 6 de mayo de 2010

1492. Guanahaní.




Cuando ya se habían agotado todos los cálculos y previsiones realizadas por Colón, se oyó desde la Pinta el famoso grito de Rodrigo de Triana «¡Tierra a la vista!», dos horas después de la medianoche del 12 de octubre.

El resumen del Diario de Colón cuenta del siguiente modo el momento de la llegada a Guanahani:

Jueves 11 de octubre:... A las dos horas después de media noche pareció la tierra de la cual estarían dos leguas amainaron todas las velas, y quedaron con el treo, que es la vela grande sin bonetas, y pusiéronse a la corda, temporizando hasta el día viernes, que llegaron a una islita de los Lucayos, que se llamaba en lengua de indios Guanahaní. Luego vinieron gente desnuda, y el Almirante salió a tierra en la barca armada, y Martín Alonso Pinzón y Vicente Yáñez, su hermano, que era capitán de la Niña. Sacó el Almirante la bandera real y los capitanes con dos banderas de la Cruz Verde, que llevaba el Almirante en todos los navíos por seña, con una F y una Y: encima de cada letra su corona, una de un cabo de la cruz y otra de otro. Puestos en tierra vieron árboles muy verdes y aguas muchas y frutas de diversas maneras. El Almirante llamó a los dos capitanes y a los demás que saltaron en tierra, y a Rodrigo de Escobedo, escribano de toda la armada, y a Rodrigo Sánchez de Segovia, y dijo que le diesen por fe y testimonio cómo él por ante todos tomaba, como de hecho tomó, posesión de la dicha isla por el Rey y por la Reina sus señores, haciendo las protestaciones que se requerían, como más largo se contiene en los testimonios que allí se hicieron por escrito. Luego se ajuntó allí mucha gente de la isla.
La isla estaba habitada por el pueblo Lucayo o Taíno. El texto arriba citado, señala la primera oportunidad en la que los europeos utilizaron el término "indios" para denominar generalizadamente a los pobladores de América, palabra que deriva del error que cometieron al pensar que la isla Guanahani se encontraba en la zona oriental del continente asiático, que los europeos de entonces confundían con India

1972. Guerra de Vietnam


Es una de las imágenes que cambiaron la percepción de la guerra de Vietnam.
El 8 de junio de 1972, un avión de Vietnam del Sur bombardeó con napalm la población de Trang Bang.
Allí se encontraba Kim Phuc con su familia. Con su ropa en llamas, la niña de nueve años corrió fuera de la población. En ese momento, cuando sus ropas ya habían sido consumidas, el fotógrafo Nic Ut registró la famosa imagen. Luego, Nic Ut la llevaría al hospital.

domingo, 7 de febrero de 2010

1963. Washington.



Yo tengo un sueño (I Have a Dream) es el nombre popular del discurso más famoso de Martin Luther King Jr., cuando habló poderosa y elocuentemente de su deseo de un futuro en el cual la gente de raza negra y blanca pudiesen coexistir armoniosamente y como iguales. Este discurso, pronunciado el 28 de agosto de 1963 desde las escalinatas del Monumento a Lincoln durante la Marcha en Washington por el trabajo y la libertad, fue un momento definitorio en el Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos. Está considerado frecuentemente como uno de los mejores discursos de la historia, y quedó en el primer puesto entre los discursos del siglo XX según los estudiosos de la retórica.